Informaciones Sobre El Plano Espiritual

En esta psicografía de Francisco Cándido Xavier, con el título: “En respuesta”; el Espíritu X, habla de la controversia que todavía causa en el mundo terrenal, que los Espíritus desencarnados hablen de lugares concretos, y del tipo de organización que existe en su plano de acción para continuar con su evolución espiritual. (*)

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Usted, mi amigo, se rebela contra las informaciones del plano espiritual, en relación con las formas de que nos valemos.

Se espanta al saber que tenemos domicilio propio, con todo el equipamiento indispensable a la vida organizada de quienes siguen evolucionando y aprendiendo siempre.

Asegura que materializamos excesivamente las imágenes y que nuestras páginas no pasarán tal vez de alucinaciones de la mente mediúmnica.

Su actitud no me extraña. También yo pensaría lo mismo allí en la Tierra.

Imagine que yo, hombre versado en la experiencia de ganar y perder, veía en el mundo el terrible esfuerzo del alumno de las primeras letras, gimiendo en la articulación del alfabeto, de modo de introducirse, paso a paso, en la oficina de la ciencia; identificaba los tremendos conflictos impuestos a cualquier profesional digno, interesado en especializarse, y, sin embargo, cuando se trataba de la muerte del cuerpo, creía fervientemente que el alma del difunto volaría a pleno cielo, en procura del trono de Dios. Bastaría el pasaporte de alguna religión respetable y, en mi parecer, el «muerto» entraría en los gozos del paraíso.

Sabía que los tribunales humanos administran justicia con atenuantes y agravantes, según las circunstancias prevalecientes en el doloroso drama de los reos, y no ignoraba que la escala de la educación es mucho mayor que las cinco líneas de la partitura musical.

Sin embargo, nunca me pasó por la cabeza que nuestro mejoramiento continuaría intensivo en estos lugares.

Admitía que los «muertos» serían ángeles o demonios absolutos, a excepción de los que fuesen mantenidos en el purgatorio por la policía divina, en situación de soldados que quedan en «tierra de nadie», porque, para los creyentes en general, el purgatorio, entre este mundo y el otro, es una especie de Territorio del Sarre, entre alemanes y franceses de los últimos siglos.

Como reconocerá, su concepción de hoy me perteneció de igual modo, mientras estuve ahí.

Nunca pude comprender, la experiencia corporal en la Tierra como fenómeno transitorio de exteriorización del espíritu imperecedero; a mi modo de entender, el espíritu era proyección del cuerpo. Usted, ¿ha visto engaño mayor?

No obstante, era un equívoco que mi vanidad alimentaba celosamente.

LA TUMBA, SIN EMBARGO, ME IMPUSO EL ARTE DEL REAJUSTE.

Continúo aprendiendo con la ingenuidad del grupo escolar. Y doy gracias a Dios por la concepción de la oportunidad imprescindible.

No se juzgue en las proximidades del paraíso y no nos quiera mal por proporcionar noticias de ciudades e instituciones, templos y hospitales, árboles y fuentes, de más allá del sepulcro…

Imagen: paulos.

Cuando nuestros ojos inmóviles reciben el tradicional emplasto de ceniza, verificamos que el cielo está más alto y el horizonte más lejano.

«Usted no aplaudiría el nudismo y creería que los desencarnados, para ser verdaderos, no deberían usar vestimenta alguna; estimaría la bendición del santuario doméstico, en la dulce y amorosa comunión de los lazos afectivos y admitiría que, para cultivar la realidad universal, nos cabe la obligación de adoptar un régimen separatista, vagabundeando de esfera en esfera, sin objetivo y sin hogar. Le agrada la orden o gremio doctrinario a que dedica atención, sin embargo, exige que, al comunicarnos con los «vivos», estemos en la condición de las bandadas de avispas y pajaritos.

No crea que la sepultura lo exonere de la responsabilidad individual de proseguir aprendiendo con el bien.

Dios es Amor; entretanto, la armonía es la base de sus manifestaciones, y un padre, a fin de ser amoroso, no dejará de ser justo.

Usted sabe que el pez, para ascender de las profundidades abismales a las que se adaptó, necesita modificar la vejiga natatoria.

¿Y qué hacer con millones de mentes humanas, estacionadas en procesos inferiores de la inteligencia, incapaces de respirar más allá de la densa atmósfera del valle, si no les fueran proporcionadas aquí condiciones de vida análogas o profundamente análogas a las de la corteza terrestre?

No suponga que la muerte le venga a pegar alas en los hombros.

Si, por la métrica evolutiva, aún no poseemos la estatura humana perfecta, ¿cómo aguardar la promoción al reino angelical?

Hermano X

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«Informaciones sobre el plano espiritual«. De la obra: LUZ DIVINA. Capítulo 20. Con el título: “En Respuesta”. Psicografía de Francisco Cándido Xavier; por el Espíritu Hermano X.

(*)Nota de la Redacción.

Imagen de portada: Creada con chatGPT.

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