Ciclos

…Y ya alcanzamos un nuevo ciclo planetario, el que llega con su enorme carga de esperanzas y proyectos que en su número, es poco probable predecir cuántos habrán de materializarse y cuántos otros se diluirán con el caer de los días o de los meses y serán recordados solo como eso: ¡Proyectos!

Proyectos que no se cristalizaron por múltiples razones, ya sea porque en el momento de elaborarlos carecían de fuerzas o de oportunidad, o que simplemente fueron superados por otros menos ambiciosos, pero más acordes con las circunstancias que, por sí solas se tornaron apropiadas, resolviendo problemas, facilitando soluciones, produciendo valiosos resultados…

Ya ves que los ciclos se cumplen con nosotros, por nosotros o sin nosotros, por el asombroso proceso de la continuidad irrefrenable que impide el estancamiento, la inercia, la apatía…

La programación divina para la Tierra se cumple a rajatabla, y con aquellos elementos o, mejor dicho, con aquellos instrumentos con que cuenta. Es probable que estos no sean perfectos, pero sí son perfectibles, y todo coadyuva al cumplimiento del progreso en la forma debida y correspondiente, sin improvisaciones ni apresuramientos, y de acuerdo con lo delineado en las Esferas Superiores, que a través de los milenios han trabajado en el avance de nuestra cuna sideral, de nuestra cuna terrenal…

¡Pues sí, prosigamos acompañando y si fuera posible, colaborando con nuestra humilde participación en el desarrollo que de todas formas habrá de beneficiarnos, considerando que dentro de ese progreso se encuentra inserto el nuestro, que es individual y el colectivo, que es el de la Humanidad!

Cosme Mariño (Espíritu)

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Extraído de la obra: PROSIGAMOS. Capítulo 52. “Ciclos”; por el Espíritu de Cosme Mariño. Psicografía de Juan Antonio Durante.

Imagen portada: geralt

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