INEXORABLEMENTE
Son de ley los axiomas que dicen: «cada uno evoluciona con el propio esfuerzo» y «la cosecha es la respuesta a la siembra«.
Predestinado a la perfección, el Espíritu adquiere sabiduría mediante las experiencias que vive, conquistando palmo a palmo los espacios de la evolución.
Cuando se equivoca, repite la tentativa hasta acertar.
Cuando perjudica, vuelve a reparar, auxiliando a quien afligió.
De ese modo, el trabajo es personal e intransferible.
Aunque reciba ayuda, orientación y estímulo, la acción es de cada uno.
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Sembrando siempre, porque a cada acción le corresponde la equivalente reacción, seguirás marchando conforme te propongas y te empeñes por ejecutarlo.
Ante las obligaciones aflictivas que te conducen al dolor, concientízate de que son necesarias para las valiosas conquistas morales y esparce bondad, a pesar de las circunstancias dolorosas.
Lo que hoy te llega, fue despreciado ayer.
De la misma forma lo que ahora acciones, lo reencontrarás más tarde.
No desperdicies este momento, recurriendo a quejas y lamentos que solamente perturban y generan malestar.
Una actitud optimista y una realización fecunda, fomentan resultados positivos que se transforman en conquistas libertadoras.
Joanna de Ângelis
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“Inexorablemente”. Extraído de la obra: Episodios diarios. Capítulo 32. Joanna de Ângelis (Espíritu). Psicografía de Divaldo Pereira Franco.



